Si llegaste hasta acá es porque estás buscando una respuesta concreta: cuánto te va a salir poner una alarma monitoreada este año. Y tenés razón en querer saberlo antes de avanzar. El problema es que cualquiera que te tire un número cerrado sin conocer tu casa, tu local o tu departamento te está vendiendo humo. En esta nota te explicamos, sin vueltas, de qué depende el precio de verdad, qué estás pagando exactamente y cómo darte cuenta si una cotización es honesta o te están escondiendo cosas en la letra chica.
Te lo decimos de entrada para que no pierdas tiempo: en DETECT no publicamos una lista de precios fija. No es por misterio comercial, es porque sería mentirte. El costo de una alarma monitoreada cambia muchísimo según cada caso, y armarte un presupuesto real lleva cinco minutos de charla por WhatsApp. Lo que sí podemos hacer en esta nota es darte todas las herramientas para que entiendas el costo y cotices con confianza.
Por qué no existe un precio único para una alarma monitoreada
Pensalo así: no es lo mismo proteger un monoambiente con una puerta y una ventana que una casa de dos plantas con patio, garage y diez aberturas. Tampoco es lo mismo un local comercial a la calle que una oficina en un piso alto. Cada propiedad necesita una cantidad distinta de sensores, un tipo de equipo diferente y, a veces, cámaras donde la otra no las necesita. Por eso, dos vecinos de la misma cuadra pueden terminar con presupuestos bastante distintos, y los dos estar bien cotizados.
Cuando alguien te promete “alarma monitoreada por X pesos” sin preguntarte nada sobre tu propiedad, lo más probable es que ese número sea un gancho. Después, cuando va el técnico, aparecen los sensores que faltaban, el adicional por la cámara, el cargo por la instalación que no estaba contemplado. Preferimos ser claros desde el principio: el precio depende de tu caso, y la cotización es gratis.
Los tres costos que tenés que distinguir
Para entender cualquier presupuesto de alarma, lo primero es separar dos cosas que muchas veces se mezclan a propósito. Cuando las tenés claras, comparar entre empresas se vuelve mucho más fácil y es difícil que te confundan.
- La instalación: un pago único que ya incluye la colocación de todos los equipos (la central o HUB, los sensores de movimiento y apertura, las cámaras si las querés, la sirena y el teclado), instalados y andando por los técnicos en tu propiedad. Los equipos no se pagan aparte.
- El abono mensual de monitoreo: lo que pagás todos los meses para que la central de monitoreo esté atenta 24 horas a tu alarma. Esto es un servicio, no un producto, y va aparte del pago de instalación.
La confusión más común es creer que el abono mensual y el pago de instalación son lo mismo. No lo son. Una cosa es lo que ponés una vez para tener el sistema instalado (equipos incluidos), y otra es lo que pagás mes a mes para que ese sistema esté efectivamente vigilado por personas que reaccionan cuando algo pasa. Una alarma sin monitoreo solo hace ruido; con monitoreo, hay alguien atrás que avisa a la policía y a vos.
Qué equipos incluye la instalación
El equipamiento es lo que más varía de una propiedad a otra, porque depende directamente de cuánto querés proteger, y por eso influye en el valor de la instalación. Estos son los componentes que suelen formar parte de un sistema (todos incluidos en la instalación) y para qué sirve cada uno:
- Central o HUB: es el cerebro del sistema. Recibe la señal de todos los sensores y se comunica con la central de monitoreo. Sin esto, no hay alarma.
- Sensores de movimiento: diseñados para detectar presencia dentro de los ambientes. La cantidad depende de cuántos espacios quieras cubrir.
- Sensores de apertura: van en puertas y ventanas y avisan cuando algo se abre. Acá pesa mucho la cantidad de aberturas que tenga tu propiedad.
- Cámaras: opcionales, pero muy útiles para ver qué pasa en tiempo real desde el celular. Suman al costo según cuántas pongas y de qué tipo sean.
- Sirena: la parte sonora que busca disuadir y avisa a los vecinos.
- Teclado: para activar y desactivar el sistema de forma cómoda dentro de la casa o el local.
Acá entra un dato que conviene tener presente: en DETECT, según la promo vigente, podés acceder a hasta 8 dispositivos sin cargo. Eso cambia bastante la ecuación del costo inicial, porque buena parte del equipamiento puede entrar dentro de ese beneficio en lugar de pagarse aparte. Por eso siempre vale la pena preguntar qué promociones hay activas en el momento en que cotizás.
Cableada o inalámbrica: cómo influye en el precio
Una de las preguntas que más nos hacen es si conviene una alarma cableada o inalámbrica, y la verdad es que las dos sirven; lo que cambia es para qué caso es mejor cada una. La inalámbrica se instala más rápido y limpio, sin romper paredes, y es ideal cuando la propiedad ya está terminada y no querés obra. La cableada suele ser una buena opción cuando estás en obra o reforma, o cuando ya tenés infraestructura previa que se puede aprovechar.
La buena noticia es que en DETECT monitoreamos alarmas tanto cableadas como inalámbricas. Eso significa que si ya tenés una alarma instalada de otra empresa o de hace años, en muchos casos podemos sumarle el monitoreo sin que tengas que tirar todo y empezar de cero. Aprovechar lo que ya tenés es una de las formas más concretas de bajar el costo inicial, y por eso conviene mencionarlo cuando pedís el presupuesto.
Los factores que hacen subir o bajar tu presupuesto
Si querés hacerte una idea de por dónde va a venir tu cotización, fijate en estos factores. Son los que más mueven la aguja del precio final:
- El tamaño y el tipo de propiedad: una casa grande necesita más sensores que un departamento, y un local o una empresa tienen requerimientos distintos a los de una vivienda.
- La cantidad de ambientes: más espacios para cubrir significa más sensores de movimiento.
- La cantidad de aberturas: cada puerta y ventana que quieras proteger puede sumar un sensor de apertura.
- Si querés cámaras y cuántas: el video suma comodidad y seguridad, pero impacta en el costo según la cantidad.
- Si elegís cableada o inalámbrica: el tipo de instalación influye en la mano de obra.
- Si ya tenés infraestructura o una alarma previa: aprovechar lo existente suele reducir el costo inicial.
- Las promociones vigentes: dispositivos sin cargo y beneficios del momento pueden cambiar el número final.
Como ves, la mayoría de estos factores no los podés adivinar desde una página web: dependen de mirar tu propiedad. Por eso la cotización personalizada no es un trámite de venta, es la única manera de darte un número que después no cambie cuando llega el técnico.
Qué estás pagando en el abono mensual
El abono mensual es, para muchos, la parte más importante, porque es lo que transforma un equipo que hace ruido en un servicio de seguridad real. En DETECT, el monitoreo es 24 horas: cuando tu alarma se dispara, hay una central atendida por personas que verifican la situación y dan aviso a la policía y a vos. No es un sistema que solo suena y queda librado a la suerte.
El abono también incluye el acceso a la app Mi Detect, desde donde podés activar y desactivar el sistema, ver el estado de tu alarma y manejar todo desde el celular estés donde estés. Y un detalle que no es menor: trabajamos con garantía de por vida sobre el servicio, respaldados por más de 30 años cuidando hogares y comercios de CABA y el Gran Buenos Aires. Cuando evalúes un abono, no mires solo el número: mirá qué incluye, quién atiende del otro lado y desde hace cuánto está la empresa.
Consejos honestos para cotizar y comparar empresas
Antes de decidir, te dejamos algunos consejos que valen para cotizar con DETECT o con cualquier empresa. La idea es que compares peras con peras y no te lleves sorpresas:
- Pedí siempre que te separen el pago de instalación del abono mensual. Si te dan un solo número difuso, pedí el desglose.
- Confirmá qué equipos incluye la instalación y cuántos sensores y cámaras entran. Que quede por escrito, para no llevarte sorpresas con adicionales.
- Asegurate de que los equipos vengan incluidos en la instalación y no se cobren por separado.
- Leé la letra chica de la permanencia: desconfiá de contratos que te atan por años con penalidades altas si te querés ir.
- Preguntá qué pasa si te mudás o si querés sumar sensores más adelante.
- Averiguá cómo es el monitoreo de verdad: si hay personas atendiendo las 24 horas y si dan aviso a la policía.
- Chequeá la trayectoria de la empresa. Una alarma es un servicio de largo plazo: importa que la empresa siga estando dentro de unos años.
Un sistema que parece barato pero te ata con una permanencia de varios años y penalidades fuertes puede terminar saliéndote más caro que uno honesto y flexible. La transparencia al cotizar es la mejor señal de cómo te van a tratar después, cuando ya seas cliente.
Cómo pedir tu cotización gratis
Llegamos a la parte concreta. La forma más simple de saber cuánto te sale tu alarma monitoreada es contarnos en dos líneas cómo es tu propiedad: si es casa, departamento, local o empresa, más o menos cuántos ambientes y aberturas tiene, y si ya tenés alguna alarma instalada. Con esos datos te armamos una cotización personalizada y sin cargo.
Escribinos por WhatsApp y te respondemos con un presupuesto pensado para tu caso, sin compromiso y sin esos números genéricos que después cambian. En más de 30 años aprendimos que un cliente bien informado es el mejor cliente, así que preguntá todo lo que necesites: para eso estamos. Pedí tu cotización gratis y dejá de buscar precios que no existen; mejor conocé el tuyo.
